ACEITUNAS FRESCAS COMO EN LA SIERRA

Una receta de Isaías Vázquez Rodríguez. Pozoblanco
Aceitunas (muy importante).
Sal.
Ajos.
Vinagre.
Tomillo.
- Machacamos o rallamos las aceitunas según gustos y preferencias. Si las machacas se endulzarán antes antes que si las rallas (previamente habrá que cogerlas del olivo y sin darle golpes, irlas echando al cubo o cesta), lavamos bien y en un recipiente, cubo o similar, las dejamos en agua, cambiándosela cada día (de pequeño lo hacíamos en una cesta de mimbre, colgada en un chorrera del arroyo, con lo cual se endulzaba antes).
- Cuando hayan perdido el amargor y, según gustos, las lavamos de nuevo y procedemos al aliño con tomillo, ajos partidos sin pelar, sal y vinagre. Las tapamos de agua y a disfrutar de unas aceitunas frescas que te encantarán con una copita de vino, cerveza o refrigerio. Los viejos decían que si comes muchas lo hicieras con pan para que no te hicieran daño.



