
Una receta de María García Redondo. Pozoblanco
Hígado de Cerdo.
1 Cebolla.
Sal.
Pimienta.
AOVE “El Olivar de la Luna”.
- Se parte el hígado en trocitos y se introduce en agua. Lavamos tantas veces como sea necesario para dejar bien limpios (hasta que el agua quede perfectamente clara).
- En sartén con aceite pochamos la cebolla cortada en juliana.
- Se añade el hígado limpio y escurrido. Salpimentamos. Dejamos freír a fuego lento, moviendo con cuchara de madera.
Nota de la Autora: Otra forma de hacer hígado es poniendo a freír unos ajos pelados enteros y un poco de pan. Los trocitos de hígado ya limpios y escurridos los freímos en ese mismo aceite. Machacamos los ajos en mortero, el pan ya frito, un poco de perejil, sal y pimienta. Añadimos un poco de vino. Removemos todo y se le añade al hígado, dejando cocer a fuego lento. Reservamos un poco de salsa para mojar.
En ocasiones se incluía, junto con el hígado el pulmón del cerdo, que llamaban «asadura». Encontrando en el plato trozos más duros (hígado) y otros más blandos (la asadura).
Había familias que entre los ingredientes incluían pimienta y comino.
